Las fases del duelo – Cuáles son y como gestionarlas

  • 0 Comentarios

No hay reglas en los sentimientos y cada persona afronta las situaciones de forma única. Sin embargo, en la teoría de la psicología humana se establece que el duelo tiene 5 fases. Tras una pérdida, las personas deben adaptarse emocionalmente al nuevo escenario.

La ciencia marca que son 5 las fases del duelo, pero ten en cuenta que en cada caso serán más o menos acusadas, más o menos rápidas e incluso, los expertos en psicología advierten que pueden darse alteraciones en estos capítulos establecidos desde un punto de vista teórico.

Las personas son únicas, sus sentimientos y capacidades se desarrollan de muy diferentes maneras y se ven afectadas en grado distinto por las circunstancias que rodean a una muerte en el caso de afrontar un duelo.

¿Qué es el duelo?

Se denomina duelo o también luto a la situación emocional posterior que se desencadena en el ser humano como consecuencia de haber sufrido una pérdida. En pocas palabras, cuando alguien próximo fallece, sobreviene en su entorno una situación de luto o duelo para las personas que convivían con ella.

¿Solo se habla de duelo al fallecer otra persona?

Lo cierto es que no. Aunque lo más habitual es referirse al luto o duelo cuando una persona muere y sus familiares o amigos afrontan esta situación, la realidad es que el duelo es un proceso de adaptación emocional que sigue en cualquier tipo de pérdida, no solo cuando es una persona la que fallece, sino también cuando la pérdida o ausencia es material o de otra naturaleza.

Actualmente se aplica el término de duelo, por ejemplo, ante la muerte de una mascota, la pérdida de un trabajo o el fin de una relación sentimental… Son situaciones en las que también se habla de duelo con sus correspondientes fases.

Factores que influyen en el duelo

El dolor que los seres humanos sienten ante la pérdida de otra vida humana desencadena el duelo y origina la consecuentes fase de luto. Sin embargo, aunque esta es la definición teórica de duelo es importante saber que no siempre es igual y que como norma, se caracteriza por ser muy variable, según las circunstancias que lo rodean.

Los psicólogos enumeran una de serie de factores que con mayor frecuencia influyen en el duelo y en el desarrollo de sus fases:

¿Cómo se ha producido la muerte? ¿Repentina o esperada?

¿Cuál es la edad y el vínculo que une a la persona con el fallecido?

El grado de implicación del fallecido en la rutina cotidiana de la persona wue sufre el luto también es relevante.

Capacidad de adaptación al cambio

Gestión y administración de emociones

Estado mental, físico y emocional en el momento.

5 fases del duelo

Tradicionalmente se diferencian 5 fases para el luto o duelo como paso a paso normal para afrontar una pérdida.

Fase 1: negación

No admitir la pérdida es una reacción humana a la muerte de un ser querido, es una respuesta que en muchos casos es casi automática como mecanismo de defensa. Es una fase necesaria que ofrece tiempo a las emociones y a los sentimientos para reaccionar y pasar a la siguiente fase.

La fase de negación se verbaliza a menudo: “Aún no me lo creo”, afirman pesarosas las personas que han sufrido la pérdida de un ser querido. Puede durar muy poco, cuestión de horas o incluso, se una sensación fugaz que persiste en los primeros días, tras el fallecimiento. Lo que es alarmante es que se prolongue demasiado puesto que tarde o temprano y choca con la realidad, causando graves consecuencias en las personas que se quedan varadas en esta negación.

Fase 2: ira

La muerte resulta irreversible y aunque todas las personas tienen este hecho asumido, cuando se afronta en la práctica y se contempla en el día a día como no hay vuelta a tras, la rabia es una respuesta esperada y normal.

En esta fase las personas de duelo buscan respuestas y culpables, intentan racionalizar la pérdida para asumirla. La ira –más o menos fuerte- es habitual, los afectados se sienten indignados, fuertemente atacados por esta muerte que escapa a su control. En este momento la ira se manifiesta tanto contra uno mismo como especialmente contra los que rodean al afectado, aunque intenten consolarle o ayudarle.

Fase 3: negociación

¿Qué hubiera pasado si… Ante el fallecimiento de un amigo o un familiar, es habitual llegar a la fase en la que se plantean de forma íntima o con otros teorías imaginarias e hipotéticas alrededor del hecho de la muerte.

Esta tercera fase puede ser muy ligera, casi inapreciable en algunos escenarios, sin embargo, en otros o en algunas personas puede ser una etapa dura, larga y muy angustiosa que desencadena en problemas graves que a menudo necesitan el tratamiento de un profesional. Los psicólogos alertan sobre esta posibilidad, por ejemplo, en menores o adolescentes que pierden a sus padres y tienden a culpabilizarse.

Fase 4: tristeza

La penúltima fase del duelo a menudo se denomina depresión, pero es importante no asumir que necesariamente el duelo lleva implícita una depresión clínica. No es la realidad que describen los terapeutas. En esta fase se habla de depresión como sensación de profunda tristeza y desgana derivada de que el fallecimiento se ha encajado y debe encontrar esta respuesta emocional.

Los sentimientos de tristeza vinculados a la pérdida son naturales, forman parte de esta fase del duelo. La persona afectada retoma su vida, pero se siente sin inventivos, sin razones o sin motivación al sufrir la falta constante de la persona muerta.

Fase 5: aceptación

El duelo como respuesta emocional en 5 fases toca a su fin con la aceptación de la situación y el reajuste emocional de la persona. En ningún caso se entiende como olvido o como falta de tristeza, la persona coloca la pérdida en su contexto y busca la forma de vivir con ella.

La alegría o el placer vuelven a la vida de las personas que han superado un duelo, pero eso no significa que dejen de sentir la pérdida, según advierten los psicólogos. El luto ha concluido, pero la persona que ha sufrido una pérdida tiene esa realidad o experiencia para siempre en su vida.

¿Toda persona debe pasar por las 5 fases del duelo?

Aunque las 5 fases del duelo están aceptadas en psicología, también todos los profesionales coinciden en señalar que no son una norma inmutable. No es raro que una persona en un escenario de duelo pase las mismas fases, pero en diferente orden o que unos pasos sean mucho más agudos o duraderos que otros.

El duelo se define como un estado personal del ser humano, lo que lo convierte en muchos aspectos en imprevisible. No obstante, los especialistas recomiendan estar atento al desarrollo de esta etapa para apreciar posibles síntomas de alarma ante un luto mal asumido o que no se esté desarrollando de la mejor manera posible.

¿El duelo puede desencadenar depresión clínica?

No hay duda de que una muerte puede tener como consecuencia una depresión clínica en las personas que se enfrentan a este tipo de situaciones. Incluso se describen casos en los que se han desencadenado otro tipo de problemas mentales e incluso, de salud. Sin embargo, los terapeutas aseguran que, si el duelo se acompaña desde sus inicios, las consecuencias siempre son menos graves y el luto se sobrelleva de la mejor manera para todos los implicados.

Se recomienda que el luto se afronte con apoyo tanto emocional como logístico para que el círculo más próximo al difunto no se sientan agobiadas por temas burocráticos o administrativos, pudiendo centrarse en su estado anímico y la superación de su duelo de forma natural.

5 consejos para afrontar un duelo

  • Recuerda que no hay dos duelos iguales: la adaptación emocional de los humanos es una respuesta totalmente particular en cada uno. No te centres en teorías, fases o emociones que son normales, busca tu propio camino y recursos para vivir este tipo de situación.
  • No te impongas plazos ni fechas. El duelo puede ser más o menos largo, las fases pueden sucederse en poco tiempo o dilatarse.
  • Hay 5 fases, pero no son inquebrantables. En no pocos casos las alteraciones frente a lo que se espera son tan agudas que se hace complicado diferenciar fases y a menudo, es preciso recurrir a la ayuda de profesionales.
  • Busca ayuda, mejor antes que después. Psicólogos, psiquiatras o psicoterapeuta trabajan con sus pacientes en caso de duelos complicados o cuando las personas deciden atravesar este estado con la ayuda y el acompañamiento profesional que estos pueden brindarles. No rechaces la ayuda, nunca es un problema.
  • Delega la administración y los temas burocráticos. Tanto si tienes que afrontar la pérdida de un ser querido como si estás buscando la forma de ayudar a otros, delegar los temas burocráticos que se derivan de una defunción como pedir el certificado, organizar el sepelio… es importante y a menudo no se hace, sino que se priorizan estos temas frente a los emocionales, lo que suele ser un error.